El audiovisual: Una oportunidad para rescatar el valor social de la familia – Juan Camilo Díaz B.

0 Comments

Artículo publicado en la edición Nº 1.203 (JULIO- SEPTIEMBRE 2019)
Autor: Juan Camilo Díaz, Universidad de La Sabana
Para citar: Díaz, Juan Camilo, El audiovisual: Una oportunidad para rescatar el valor social de la familia, en La Revista Católica, Nº1.203, julio-septiembre 2019, pp.402-411.

 

 

DESCARGAR ARTÍCULO EN PDF

 

 

El audiovisual: Una oportunidad para rescatar el valor social de la familia
Juan Camilo Díaz B. [1]
Instituto de la Familia, Universidad de La Sabana, Colombia

En el presente artículo describiremos los fundamentos y el desarrollo del curso “Familia, cine y televisión” impartido por el Instituto de la Familia de la Universidad de La Sabana, Colombia, a más de 200 estudiantes cada semestre. Se trata de una experiencia formativa electiva que congrega a estudiantes de diversas carreras, quienes analizan noticias, programas y películas en donde la singularidad de la persona humana y la importancia y rol de la institución familiar son abordados desde las pantallas.
Resultado de imagen de Natural born killers
1. Introducción
Las nuevas generaciones, que nacen, crecen y se desarrollan en un entorno en donde prevalece lo digital, se mueven más por imágenes que por textos. En otras palabras, acuden más al cine y a la televisión que a los libros. Y aunque el audiovisual tiene un potencial pedagógico enorme, ya que “conceden un nuevo sentido al proceso educativo”[2], aun persiste cierta resistencia a usarlo en la sala de clases. Sin embargo, es una óptima herramienta para cautivar, motivar y ayudar a los estudiantes a comprender temas de relevancia social y cultural.
La sociedad actual se caracteriza por una serie de factores que influyen y determinan incluso nuestro estilo de vida, intereses personales y proyectos. «La obsolescencia de las instituciones, la velocidad con la que se vive, los cambios vertiginosos en los estilos de vida, la información contenida, además de los hechos de diversa naturaleza acaecidos mundialmente, la cantidad de conocimiento producido, que es cada vez más pródiga y también más accesible»[3], entre otros, son algunos de los aspectos a considerar para comprender el contexto actual. Junto a esto, tampoco resulta fácil adaptarse a los cambios individuales y sociales que se presentan ya que son vertiginosos y silenciosos, pero profundos y sensibles, y afectan profundamente a la persona y la familia.
Por ejemplo, en la actualidad el concepto de familia se encuentra muy deteriorado entre los adolescentes por múltiples razones culturales e ideológicas, por lo que ya no quieren participar de la vida familiar, casarse, tener hijos, ni conformar su propia familia.  Sin embargo, y como lo demuestran diferentes estudios, «los jóvenes confían en su familia de origen, la consideran como fuente de apoyo […] y sigue siendo el eje de apoyo en sus vidas»[4].
Si tenemos en cuenta que la familia, al ser unidad básica social, representa los valores culturales de una sociedad, configura sus aspectos económicos, políticos, de división del trabajo, responsabilidades y su relación con el entorno, es claro que, sin importar el momento y la manera, es necesario que las personas se formen acerca del rol que esta cumple, para así revalorarla, darle el lugar que se merece en nuestras vidas y en la sociedad, y generar conciencia sobre la importancia de cuidarla, fortalecerla y promoverla.
Al respecto, Conen afirma que «la primera estructura básica de ecología humana es la familia, en cuyo seno se aprende a amar y a ser amado, es decir, a ser persona»[5], destacando además que «la realidad familiar de nuestro tiempo, -al menos en la cultura occidental- tiene indudables aspectos positivos que no se resaltan con suficiencia»[6], por lo que se deben hacer los esfuerzos necesarios para recobrar su valor estratégico para la persona y la sociedad. Además, debemos tener en cuenta que la familia es por su naturaleza la educadora número uno de los hijos. De hecho, «si la familia no cumple con su función educativa, otros lo harán, como por ejemplo los medios de comunicación»[7].
¿Por qué, entonces, no aprovechar ese “riesgo” de los medios de comunicación, como el cine y la televisión, para ayudar en la tarea educativa de conceptos básicos para mejorar el conjunto de la sociedad? Una de las múltiples opciones que se puede utilizar hoy para acercar, conocer, sensibilizar y comprender con mirada reflexiva y crítica lo que ha sucedido y sucede con la institución familiar es el audiovisual, que desde sus orígenes ha implicado cambios radicales. Desde su aparición, el cine (1895) y la televisión (1926), han facilitado al mundo conocer sus logros y fracasos. Además, han permitido que se generen nuevos procesos creativos, el desarrollo de espacios de uso del tiempo libre, de manejo del ocio, del entretenimiento y el placer. Así, tanto el cine como la televisión han hecho parte de la historia de nuestro tiempo y de nuestras vidas.
Debemos tener en cuenta, como lo afirma González Gaitano, que «cada nuevo medio de comunicación introduce una ganancia cultural y conlleva simultáneamente una pérdida, como mostró McLuhan. Así, por ejemplo, la imprenta extendió la lectura a todos los estratos sociales y posibilitó la enseñanza universal obligatoria; a su vez, oscureció toda una cultura oral con su enorme riqueza. La televisión ha cambiado el modo de imaginar, de aprender y de razonar de la generación audiovisual; así como Internet está cambiando los hábitos de consumo de medios y los circuitos mentales de la generación digital»[8]. Por eso, a pesar del impacto negativo que puede tener sobre otros aspectos, debemos aprovechar al máximo lo mejor de ellos.
Tanto el cine como la televisión son documentos/testimonio que involucran los más variados aspectos simbólicos e imaginarios individuales y colectivos. Todo lo anterior, gracias a la capacidad humana de crear, re-crear, asombrarnos, imaginar y explorar, realizando permanentemente una interpretación de lo que captan nuestros sentidos. «El ser humano desde los inicios de la humanidad ha coexistido con elementos considerados como valiosos: el bien, el mal, la belleza, la felicidad, la verdad»[9], y una de las herramientas de las cuales se ha valido para dicha coexistencia es el audiovisual, que representa al hombre y al mundo, definiendo nuevas formas de vivir y sentir.
Resultado de imagen de los niños del cielo
En el caso de la televisión, por ejemplo, en las últimas décadas se ha transformado en un instrumento poderoso que se ha instalado en la vida de las sociedades en general y, con gran fuerza, en la vida de las personas[10]. Escapar de su influencia es muy complicado. Si bien televisión significa visión a distancia, es claro que nos hemos acercado mucho a ella y le permitimos que de alguna manera marque una pauta en nuestras vidas[11]. La televisión da ejemplo, modelos a seguir, soluciones, por lo que en cierto modo se ha ganado nuestra confianza, que no está mal cuando hacemos buen uso de esos mensajes, pero cuando estamos sometidos al régimen de la televisión las cosas comienzan a complicarse. «A la televisión se le achacan todos los males de la sociedad, pero debemos aprender a usarla, a trabajarla a nuestro favor»[12].
Y ese impacto hoy día tiene más fuerza, pues ya han pasado diversas décadas desde que el televisor llegó a los hogares y nuestras vidas. No obstante, estos últimos años ha surgido tecnológicamente una gran diversidad de dispositivos para acceder a los medios televisivos: desde el clásico televisor hasta un ordenador, un teléfono móvil o una tableta, los cuales sirven como aparato de televisión para acceder a diferentes contenidos, que gracias a los avances de la web 2.0 y la versatilidad de Internet ha fortalecido uno de los medios de comunicación y ha permitido que los ciudadanos elijamos no solo qué ver, sino cuándo y dónde. «La televisión, como consecuencia de los avances tecnológicos, se ha convertido en un recurso para la interacción y participación, donde sus límites trascienden de la pantalla televisiva para ser accedida a través de las ventajas que ofrece el uso de la web, donde se proyecta de forma efectiva la capacidad de estos servicios para que los espectadores y usuarios frecuentes los utilicen de una forma eficaz, eficiente y satisfactoria»[13].
Y aunque se reconoce el valor del audiovisual en diferentes ámbitos y se aprecian sus ventajas como recurso, los profesores rechazan su uso en el aula por su desconocimiento[14]. Para Fombona, el audiovisual «se ha convertido en un recurso didáctico desaprovechado. Su elevada capacidad comunicacional, eficazmente utilizada en otros sistemas de relación humana, está infrautilizada en los ámbitos educativos»[15].
Lo anterior nos lleva a tomar conciencia de una realidad: no sabemos leer las imágenes porque no estamos alfabetizados audiovisualmente y los profesores se forman, en muchos casos, al margen, con rechazo y temor al audiovisual. Las videotecas no están organizadas, por ejemplo, con un criterio de oportunidad educativa, sino simplemente por títulos y temas. Y los más pequeños, niños y adolescentes, simplemente ven, pero están lejos de comprender los mensajes del lenguaje audiovisual. Debemos dejar el temor y dar paso a las grandes oportunidades que la imagen y el sonido nos ofrece. Por eso, es necesario conocer las razones que llevan a que el audiovisual sea utilizado como herramienta pedagógica y como una oportunidad de transmisión de conocimientos.
Para Ramos, Botella y Gómez, «la utilización de los medios audiovisuales en la educación está ampliamente documentada y especialmente desde la implementación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Desde su incorporación se han desarrollado multitud de metodologías y recursos tanto para el estudio como para el desarrollo de destrezas y habilidades»[16]. Así, el audiovisual, en sus diferentes formas y narrativas, es una poderosa herramienta pedagógica.
En la misma línea, Area Moreira afirma que el factor fundamental para mantener la motivación hacia el aprendizaje depende no tanto del tiempo de uso de las tecnologías de la información, sino de la calidad y naturaleza de las actividades de aprendizaje que se desarrollan con las mismas. Así, el audiovisual forma parte integrante del área del lenguaje. Su mensaje intuitivo es captado con agrado por los alumnos, favoreciendo un marco globalizado ante la cambiante sociedad[17]. Por eso, el autor insiste en que «el audiovisual debería incorporarse al aula como motor reflexivo de procesos culturales transnacionales y lingüísticos de nuestro tiempo, y urge formar para que sea selectiva y eficaz en el uso de estos mensajes de naturaleza icónica»[18].
Barros sostiene que «los medios, son siempre educativos, en la medida en que influyen sobre lo que el joven aprende y sobre la manera en que aprenden, es decir, sobre sus saberes y sobre su relación con el saber, sobre el proceso donde se mezclan razón y emoción, información y representación. Los estudiantes aprenden, aunque con frecuencia se niegue o ignore este potencial»[19]. Así, el autor hace un llamado a incorporar los medios en la educación para integrar, revalorizar y resignificar la cultura cotidiana de los alumnos.
También desde la psicología se ha puesto en evidencia las ventajas que conlleva la utilización del audiovisual en los procesos de enseñanza y aprendizaje, ya que su mezcla imagen – sonido facilita que los estudiantes asimilen una mayor cantidad de información simultánea gracias a los sentidos del oído y la vista. Sin embargo, si bien el uso de películas y series facilita el acercamiento a experiencias más allá de la realidad personal, es necesario tener en cuenta que el solo material, sin un sentido pedagógico claro y específico, no garantiza la apropiación del conocimiento. En consecuencia, es necesario tener claro qué se quiere transmitir, qué se espera del estudiante y definir cuáles son los mejores recursos para hacerlo.
El curso “Familia, cine y televisión” tiene como componente central el estudio de obras audiovisuales que, por su temática y concepto narrativo, sean idóneas para el trabajo dentro y fuera del aula y, al mismo tiempo, faciliten la apropiación del conocimiento que se busca. Sobre la base de una selección acuciosa de este material, se estructuró un itinerario formativo que describimos a continuación.
Resultado de imagen de the truman show
2. Medios de comunicación, ficción e información
En esta parte de la materia se muestra cómo funcionan los medios de comunicación, cuáles son las reglas que rigen la creación de información (por ejemplo, Agenda setting y Teoría del framing) y la ficción como estrategia creativa.
Las sesiones inician con la película “Poder y conspiración” (2005, EE.UU.), con la cual se da un primer vistazo a la forma como los medios de comunicación responden, como un actor social más, a las dinámicas e intereses de particulares y colectivos, y todo ese se ve reflejado en el tipo de información que transmiten y cómo lo transmiten.
Después nos encontramos con “Natural born killers” (1994, EE.UU.), una película que, de forma satírica, invita a reflexionar sobre cómo los medios de comunicación crean y recrean falsos ídolos. El objetivo de ver y analizar esta película es tener conciencia de que los medios son espacios en donde la realidad se confunde con la ficción, y que debemos tener los sentidos atentos para saber diferenciarlos.
Seguimos con “The Truman show” (1999, EE.UU.), en donde la vida de una persona hace parte de un reality show desde que nace. Sin imaginárselo, todo lo que Truman cree, hace, come, piensa, usa, rechaza, hace parte de una estrategia mediática de gran impacto en la audiencia. Con esta película se analiza y comprende la influencia que tienen las historias en nuestras vidas, ya sean de ficción o de información, y que todos los temas son susceptibles de ser mediados según necesidades, incluidos los temas de familia.
Finalizamos con “El Rey León” (1994, EE.UU.), película animada de Disney, que es uno de los grandes ejemplos de transmisión de ideología política y cultural. Siendo una adaptación de “Hamlet” de Shakespeare, la divertida historia de Mufasa, Simba, Timón y Pumba, muestra claramente cómo el poder y los valores de libertad, respeto y justicia social se ven amenazados por fuerzas externas (los migrantes), quienes representan una amenaza al ciclo natural del reino, a sus valores y principios, y deben vivir marginados en las periferias. Con esta realización se comprende que una película, independientemente de su formato o técnica, es un acto comunicativo que tiene una intencionalidad, un mensaje claro, que se complementa con relatos similares (películas, series, libros, comics, noticias, etc.) que refuerzan el mensaje principal.
Imagen relacionada
3. La persona humana, sus virtudes y desafíos
Ya con los aspectos básicos de funcionamiento y rol social de los medios de comunicación, partiendo de un criterio reflexivo, entramos de lleno a una serie de proyectos audiovisuales centradas en asuntos propios de la persona y la familia.
Así, iniciamos esta segunda etapa con “Wonder” (2017, EE.UU.), una gran película en donde la persona es el centro de la historia. ¿Quiénes somos? ¿Cómo nos vemos? ¿Cómo nos ven los demás? ¿Qué tengo de extraordinario para dar a los demás? ¿Qué tienen de extraordinario lo demás para mí? Aquí lo inédito e irrepetible de la persona humana, su singularidad, creatividad y capacidad de asombro son los principales aspectos que se abordan para que unos a otros nos reconozcamos como lo que somos: ¡maravillosos!
Continuamos con “Los niños del cielo” (1997, Irán), una hermosa película, basada en hechos reales, en donde dos hermanos viven en medio de la desolación en un pequeño barrio de Teherán y tienen que compartir un par de zapatos pues sus padres no tienen dinero para que cada uno tenga los propios. La generosidad, la humildad, el servicio, el sacrificio, pero especialmente la empatía y el amor, son grandes reflexiones que se busca dejar en los estudiantes.
Pero claro, también como personas nos vemos inmersos en difíciles situaciones de autoestima, amor propio, necesidad de reconocimiento, que con la ayuda de la tecnología nos ha llevado a exponer nuestras vidas, de forma irreal en muchos casos, en las redes sociales. Así, “Caída en Picada” (2016, Netflix), es de gran ayuda para analizar este tema, puesto que narra cómo la vida de las personas depende del estatus en las redes sociales. ¿Soy lo que soy o lo que los demás esperan de mí? ¿Mil likes valen más que mi realidad, de aquello que soy como persona?
Ya fortalecido el aspecto personal, desde lo emocional, debemos tocar un tema sensible: el cuerpo y su sexualidad. Para ello se visualiza “Easy A” (2010, EE.UU.), película que narra la historia de una joven que decide fingir que lleva una vida promiscua, creyendo que así obtendrá algún tipo de recompensa como ser “popular” en su escuela. Sin embargo, las circunstancias se volverán en su contra, y tratar de reconstruir su verdadera imagen resulta más complicado de lo imaginado. Así, discutimos qué es realmente lo importante, quién soy y cómo proyecto una imagen real, basada en la honestidad y los valores personales.
Resultado de imagen de easy a
4. El matrimonio y la familia: instituciones de bien común
Para nadie es un secreto que el matrimonio es una institución que ha perdido protagonismo, fruto de un mal entendido concepto de lo que es, para qué es y cuáles son sus funciones. Para contrarrestar esa tendencia, y con el objetivo de evidenciar que el matrimonio y la familia son bienes comunes que históricamente han demostrado su beneficio para la humanidad, recurrimos a dos películas animadas. La primera de ellas es “Los Increíbles” (2004, EE.UU.), divertida historia en donde un superhéroe, retirado a la fuerza, y muy aburrido, decide volver a la aventura y tratar de salvar el mundo de una amenaza. A lo largo de la historia, y siguiendo de cerca los momentos del matrimonio entre Mr. Increíble y Elastic Girl, se evidencia que el acto más heroico que logran es formalizar su relación, mantenerse unidos y sacar a su familia, juntos, adelante. Y así, logran salvar el mundo.
Finalmente llegamos a “Intensa-mente” (2015, EE.UU.), película animada que es una joya. La historia es muy interesante: Rydle es una adolescente que vive a diario, de forma positiva y negativa, muchos sentimientos fruto de su edad y de algunos cambios en su vida. La alegría, la tristeza, la ira, el miedo, entre otros, hacen parte de su día a día, en donde muchas cosas inician y acaban, pero existe algo que jamás puede finalizar: la familia, los momentos en familia, los recuerdos de familia. A todas luces, la familia, lo primero.
Al final de las clases, los estudiantes deben preparar un proyecto audiovisual en donde aborden una temática definida sobre la familia, el respeto por la vida, la tecnología y las relaciones personales, los desafíos de la persona y la familia en los tiempos actuales, entre otros, en donde expresan su postura y mensaje utilizando el audiovisual como puente.
Resultado de imagen de intensa-mente
5. Resultados del itinerario formativo
En estos años de trabajo con la materia, algunas de las experiencias que se han podido recoger son:
a. Los estudiantes reconocen que no cuentan con herramientas para valorar mejor una pieza audiovisual. Consideran, además, que después de finalizar la materia poseen las competencias necesarias para comprender con criterio más reflexivo no solo una serie o película, sino además las noticias.
b. Se toma conciencia de que, sin importar la ciencia de estudio, todos somos ciudadanos que nos vemos impactados por los mensajes que a diario nos llegan desde diferentes canales. Y que es necesario ser más críticos y confrontar la información.
c. ¿Quién soy? ¿Cuál es mi proyecto de vida? ¿Qué me caracteriza? Estas son preguntas que se plantean después de un par de clases y que buscan dar respuesta siendo más conscientes de una maravilla: cada uno de ellos es un ser inédito, único e irrepetible en la historia.
d. Hay mayor conciencia de que las producciones audiovisuales no representa la realidad del matrimonio y la familia. Los celos, las peleas, las infidelidades y el desamor son los relatos más comunes y, según los alumnos, eso no es así, no se puede generalizar. Con la clase aprenden a diferenciar la realidad de la ficción y a encontrar relatos que sí realizan una construcción narrativa más realista y positiva.
En definitiva, “Familia, cine y televisión” es una propuesta académica que tiene como objetivo estudiar la realidad antropológica de la persona y la familia, siendo extensión de un proyecto educativo institucional centrado en la persona, y con la responsabilidad social que hoy nos llama con urgencia para abordar estos temas apegados a la verdad. Todo de la mano de los mismos medios y plataformas que criticamos porque pueden desinformar o abordar erróneamente un tema, pero que aprovechamos a nuestro favor.
NOTAS
[1] Profesor y Asesor Estratégico de Comunicaciones del Instituto de la Familia, Universidad de La Sabana, Colombia.
[2] Mercader Martínez, Y. (2012). El cine como espacio de enseñanza, producción e investigación. REencuentro. Análisis de Problemas Universitarios, (63), 47-52.a
[3] Martínez Sancho, S. (2003). Recursos audiovisuales y educación. Diálogos Revista Electrónica de Historia, 3 (4), 0.
[4] Giraldo Zuluaga, G. (2014). La familia para los y las jóvenes de Caldas, Colombia. Reflexiones, 93 (1), 103-111.
[5] Conen, C. (2018). Ecología de la familia. Universidad de La Sabana, Chía.
[6] Ídem
[7] Díaz, J.C. (2018). Los desafíos de la familia en la era digital. Universidad de La Sabana, Chía.
[8] González, N. (2009). Familia y medios de comunicación social. Recuperado de https://es.catholic.net/op/articulos/6621/cat/159/norberto-gonzalez-gaitano-familia-y-medios-de-comunicacion-social.html#modal
[9] Sanabria, H. (2009). El ser humano y lo valioso del ser. Educere, 13 (47), 907-917.
[10] Cf. Ramírez, María del Mar (2007): La importancia de la televisión como espacio para la construcción de la sociedad, en Global Media Journal, Vol. 4, Número 8; 4-6 Disponible en Internet (19.01.2012):
[11] Cf. Díaz, J. C. (2012). La familia y la infancia frente a los contenidos televisivos. Revista Comunicación, Nº10, Vol.1, año 2012, PP.1495-1504
[12] Díaz, J.C. (2014). Televisión, familia e infancia: estrategias y planes de acción. Universidad de La Sabana, Chía.
[13] Madrid, Zorileimy y Marcos, Mari-Carmen La televisión en un mundo conectado e interactivo: hacia una TV centrada en el espectador. Enl@ce: Revista Venezolana de Información, Tecnología y Conocimiento. 2013;10(3 [fecha de Consulta 7 de septiembre de 2019]. ISSN: 1690-7515. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=823/82329477007
[14] Cf. Vidal Puga, María Jesús (2006). Investigación de las TIC en la educación. Revista Latinoamericana de Tecnología Educativa, 5 (2), 539‐552.
[15] Fombona Cadavieco, Javier (1999). Análisis de documentos audiovisuales para el aula. Comunicar. [fecha de Consulta 31 de agosto de 2019]. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=158/15801336
[16] Ramos Ahijado, S., Botella, A. y Gómez Jiménez, M. El audiovisual como recurso didáctico en el aula: Creación de dibujos animados con Muvizu. El Artista. 2016; (13). [fecha de Consulta 31 de agosto de 2019]. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=874/87449339006
[17] Cf. Area Moreira, Manuel. (2010). El proceso de integración y uso pedagógico de las TIC en los centros educativos. Un estudio de casos. Revista de Educación, 352, pp. 77-97.
[18] Ídem.
[19] Barros Bastida, Carlos, & Barros Morales, Rusvel. (2015). Los medios audiovisuales y su influencia en la educación desde alternativas de análisis. Revista Universidad y Sociedad, 7(3), 26-31. Recuperado en 31 de agosto de 2019, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2218-36202015000300005&lng=es&tlng=es.

Categories:

About La Revista Católica

Publicación teológico-pastoral de la Arquidiócesis de Santiago, fundada en 1843. Se edita desde el Seminario Pontificio Mayor de Santiago y su periodicidad es trimestral.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *